La decepción es la frustración o el desengaño que se produce al no verse satisfechas nuestras expectativas en relación a una promesa insinuada, no de una promesa hecha.
Una promesa hecha y no cumplida sería un engaño, entonces, tal vez, la culpa de nuestra decepción es ante todo nuestra, puesto que somos nosotros los que decidimos que esperar, somos nosotros los que no hemos sabido calcular bien, esperando mucho más de lo que deberíamos en realidad.
Pero si hay un decepcionado es porque existe, sin duda, la figura decepcionante, algo o alguien que en un principio, como si de un boceto se tratase, nos propone algo bueno, nos ilusiona, nos hace creer algo que al final no es.
Si algo tengo claro después de meditarlo es que nadie está libre de ser decepcionado, pero lo más interesante es que nadie esta libre de ser decepcionante, puesto que no podemos controlar el grado de expectativa que los demás pondrá en nosotros.
Creo que por ahí empezaré, por ese concepto.
miércoles, 6 de agosto de 2008
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