jueves, 23 de octubre de 2008
martes, 21 de octubre de 2008
jueves, 9 de octubre de 2008
jueves, 4 de septiembre de 2008
viernes, 8 de agosto de 2008
miércoles, 6 de agosto de 2008
La decepción es la frustración o el desengaño que se produce al no verse satisfechas nuestras expectativas en relación a una promesa insinuada, no de una promesa hecha.
Una promesa hecha y no cumplida sería un engaño, entonces, tal vez, la culpa de nuestra decepción es ante todo nuestra, puesto que somos nosotros los que decidimos que esperar, somos nosotros los que no hemos sabido calcular bien, esperando mucho más de lo que deberíamos en realidad.
Pero si hay un decepcionado es porque existe, sin duda, la figura decepcionante, algo o alguien que en un principio, como si de un boceto se tratase, nos propone algo bueno, nos ilusiona, nos hace creer algo que al final no es.
Si algo tengo claro después de meditarlo es que nadie está libre de ser decepcionado, pero lo más interesante es que nadie esta libre de ser decepcionante, puesto que no podemos controlar el grado de expectativa que los demás pondrá en nosotros.
Creo que por ahí empezaré, por ese concepto.
Una promesa hecha y no cumplida sería un engaño, entonces, tal vez, la culpa de nuestra decepción es ante todo nuestra, puesto que somos nosotros los que decidimos que esperar, somos nosotros los que no hemos sabido calcular bien, esperando mucho más de lo que deberíamos en realidad.
Pero si hay un decepcionado es porque existe, sin duda, la figura decepcionante, algo o alguien que en un principio, como si de un boceto se tratase, nos propone algo bueno, nos ilusiona, nos hace creer algo que al final no es.
Si algo tengo claro después de meditarlo es que nadie está libre de ser decepcionado, pero lo más interesante es que nadie esta libre de ser decepcionante, puesto que no podemos controlar el grado de expectativa que los demás pondrá en nosotros.
Creo que por ahí empezaré, por ese concepto.
martes, 5 de agosto de 2008
lunes, 30 de junio de 2008
Miro mi suelo, a veces de color gris, otras veces de color verde, pero sigue siendo mi suelo, el que piso, el que me aguanta, al que caigo y del cual me sostengo.
Donde doy pasos firmes al tomar decisiones sensatas, del cual me tambaleo al tomar las malas, no tiene advertencias de sus dimensiones, es solo mi suelo, el que siente mis pasos, si los doy fuertes o los doy al paso.
Si hacen que mis pies tengan cayos o me liberan del cansancio.
Es mi suelo, el trayecto que decidí tener, la ruta que tome, por la que voy, ausente o no, la decidí yo.
Mi suelo con tablas rotas, da la ruta encima de un abismo llamado sociedad.
Que caen tablas cuando dudo, cuando escucho y me dejo llevar.
Mi suelo deja de ser seguro, para querer desmoronarse en el abismo, de lo inconstante, de los cuervos, que agitan hasta ver como caes para alimentarse con tus carnes.
No me detengo, por que aun puedo ver el lago, al final de mi suelo, de mi rumbo, esta lo que anhelo, lo que busco o lo que creo que me hará feliz.
En ese mismo suelo busco, pero sigo siendo yo y mi suelo.
Mi vida, mis pasos, es mi Dios, mi suelo, el que me dirige, en lo absurdo, en lo involuntario, en las penurias, en mi mundo, ese es, mi Dios mi suelo.
SHEREZADE
Donde doy pasos firmes al tomar decisiones sensatas, del cual me tambaleo al tomar las malas, no tiene advertencias de sus dimensiones, es solo mi suelo, el que siente mis pasos, si los doy fuertes o los doy al paso.
Si hacen que mis pies tengan cayos o me liberan del cansancio.
Es mi suelo, el trayecto que decidí tener, la ruta que tome, por la que voy, ausente o no, la decidí yo.
Mi suelo con tablas rotas, da la ruta encima de un abismo llamado sociedad.
Que caen tablas cuando dudo, cuando escucho y me dejo llevar.
Mi suelo deja de ser seguro, para querer desmoronarse en el abismo, de lo inconstante, de los cuervos, que agitan hasta ver como caes para alimentarse con tus carnes.
No me detengo, por que aun puedo ver el lago, al final de mi suelo, de mi rumbo, esta lo que anhelo, lo que busco o lo que creo que me hará feliz.
En ese mismo suelo busco, pero sigo siendo yo y mi suelo.
Mi vida, mis pasos, es mi Dios, mi suelo, el que me dirige, en lo absurdo, en lo involuntario, en las penurias, en mi mundo, ese es, mi Dios mi suelo.
SHEREZADE
domingo, 29 de junio de 2008
sábado, 28 de junio de 2008
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